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sábado, 21 de septiembre de 2024

El venenoso concepto del escritor putilla (2): Tampoco es el fin del mundo

Hace ya la friolera de cuatro años, publicamos en el Paratroopers una amarga filípica contra el concepto de propiedad que algunos lectores se atribuyen sobre la obra o la persona de sus escritores favoritos. Hablamos entonces del «lector con derechos», del lector tan embrutecido por su pasión hacia una saga, unos personajes, un universo literario, que se cree investido de autoridad para decirle al escritor tardón, renuente o agotado, «baila, mono». Que es lo mismo que «métetela en la boca, chupa con toda tu alma y finge te gusta». E ilustramos el concepto con los casos particulares de Patrick Rothfuss y su todavía inédita Las puertas de piedra (que algunos de nosotros empezamos a temer que no leeremos jamás) y, muy especialmente, de GRRRRRR Martin, que entonces, marzo de 2020, llevaba nueve años de retraso con los dos últimos títulos de Canción de fuego y hielo: Vientos de invierno y Sueño de primavera.

Y, manteniendo como mantenemos todas y cada una de las palabras de aquella entrada, lo cierto es que han pasado cuatro años y, a día de hoy, finales de septiembre de 2024, GRRRRRRRR Martin sigue sin finalizar su Canción de fuego y hielo, que iba a acabar con Vientos de invierno cuando Canción de fuego y hielo era una trilogía, años ha, pero que luego se extendió hasta ese volumen extra, Sueño de primavera. Y no, no vamos a entrar a analizar cómo coño tres libros se convierten en cinco (y potencialmente siete). Cualquiera que alguna vez se haya sentado a escribir podría contestar esa pregunta, y los que no lo hayan hecho, tal vez no comprendan la respuesta.

Pero, verás, la cuestión es que las personas que alguna vez nos hemos sentado a escribir un libro empezamos a temernos que nunca veremos al Gordo Cabrón terminar esos dos volúmenes finales.

Lo cual, sin menoscabo de todo cuanto afirmamos en la entrada de la bitácora enlazada más arriba, es un fastidio, claro. Porque los lectores de la serie nos hemos enamorado del escenario, de los personajes, de las tramas, y, además, estamos deseando quitarnos de la boca el sabor a diarrea de gitano con lombrices que nos dejó las temporadas finales de Juego de tronos. Pero GRRRRR Martin no se ha hecho más joven, las fechas de publicación se han pospuesto, y los informes de progresos del borrador corregidos a la baja, una y otra vez durante los últimos trece años y, afrontémoslo, chicos, toca empezar a resignarse a que tal vez nunca veamos publicados esos libros. Que es una putada, pero no una tragedia.

Si te falta perspectiva, amado lector con preocupaciones mucho más acuciantes que el final de una saga de fantasía heroica para gordos pajeros y vírgenes miopes, déjanos aportar algunos datos que fundamentan nuestro escepticismo:

Danza de dragones fue publicada en julio de 2011 en inglés y junio de 2012 en castellano. Y el libro fue una patada entre los cojones. Prácticamente no pasa nada digno de mención en todo el volumen, que encima reescribe sobre la marcha parte de la historia interna de la serie y, para acabar de joderla, no tiene un final propiamente dicho, ya que las dos batallas EPPPPPPPPPPPPPICASSSS y cliffhanger inmenso para varios personajes clave, con los que GRRRRRR Martin tenía previsto cerrar esa novela, fueron pospuestos con intención de incluirlos en los dos libros de cierre de la saga. Sí, esos mismos que probablemente no se acabarán jamás.

Desde entonces, GRRRRRR Martin ha tenido a sus fans básicamente a palo seco. El Gordo Cabrón dijo que se pondría a escribir los volúmenes que faltaban a partir de enero de 2012, en cuanto terminase con la gira de promoción y su paseo por convenciones de Estados Unidos y Ultramar. Teniendo en cuenta que esa pequeña decepción llamada Danza de dragones le llevó la abracadabrante cifra de seis años y al menos once borradores diferentes (que oscilaban entre las 472 y las 1700 páginas, antes de decidirse por una versión final de alrededor de 940 páginas), y que GRRRRR Martin seguía involucrado en proyectos paralelos, como la guía ilustrada de Poniente y la cuarta novela de Los cuentos de Dunk y Egg, en 2012 algunos de nosotros mullimos nuestros cojines y nos dijimos «esto, antes de menos de diez años, nada, nihil, rien, zero».

En diciembre de 2011, se publicó un capítulo de Vientos de invierno. Una historia contada desde el punto de vista de Theon Greyjoy. También se anunció que la versión en rústica de Danza de dragones publicada en inglés en octubre de 2013 incluiría otro capítulo de Vientos de invierno. Martin declaró en una entrevista que temía superar las 1 800 páginas de manuscrito entre ambos volúmenes antes de aproximarse siquiera al final. Pero que la cosa iba a ir mucho más rapidita y que, en tres años, tops, tendría calentito del horno Vientos de invierno. Eso sí, que la gente dejara de fatigar con los plazos de entrega. Que el libro estaría listo cuando lo estuviese.

En 2012, el Gordo Cabrón leyó en público capítulos inéditos de Vientos de invierno, protagonizados esta vez por Victarion Greyjoy y Tirion Lannister y, en un Webchat de la revista Empire, pronosticó que los dos volúmenes finales de su obra más famosa probablemente alcanzarían las 1 500 páginas. Cada uno. En octubre de ese mismo año, se publicó el Atlas de las tierras de hielo y fuego, GRRRRRR Martin dijo que ya tenía unas cuatrocientas páginas de Vientos de invierno, aunque sólo la mitad de esas páginas eran aprovechables, que lo que ahora le preocupaba era Un sueño de primavera, que no avanzaba. Pero en 2012 Martin también empezó a acusar la presión: «tratar de contentar a todo el mundo es un error terrible». Lo cual no deja de ser cierto, pero viniendo de quien venía, empezó a oler a cuerno quemado.

En 2013, GRRRRR Martin publicó en su página web otros dos capítulos inéditos de Vientos de invierno, uno protagonizado por Arianne Martell, y otro, titulado Misericordia y protagonizado por Arya Stark, que ya ha desaparecido de su página web, (aparentemente, el Gordo Cabrón elimina los avances posteados de Vientos de invierno en cuento publica uno nuevo), o por lo menos no hemos sido capaces o nos ha dado pereza localizarlo. También declaró, en una entrevista, que tal vez tendría clavado un 25% del libro, y reiteró a sus lectores bien podían dejar ya de joder la marrana, que Vientos de invierno estaría listo cuando estuviese y a tomar por culo todos. Estoy parafraseando un poco, naturalmente. Bueno... mucho, en realidad.

En 2014 no hubo mucho que contar. Salvo que Jane Johnson, la editora británica del Gordo Cabrón, publicó en su cuenta de Twitter que, definitivamente, Vientos de invierno no saldría ese año.

En 2015, Martin publicó en su página web otro capítulo inédito de Vientos de invierno, escrito desde el punto de vista de Sansa Stark y titulado Alayne. Y, de nuevo, Jane Johnson dijo en su cuenta de Twitter que a ella que no la metiesen en líos. Que no sabía nada de Vientos de invierno y que no tenía más información al respecto. Y, aunque el Gordo Cabrón dijo en una entrevista para Entertainment Weekly que confiaba en tener listo Vientos de invierno antes de que HBO emitiese la sexta temporada de Juego de tronos (que presuntamente adaptaría el material literario, todavía inédito, recogido en esa misma novela).

En enero de 2017, el Gordo Cabrón se medio comprometió a publicar el libro a finales de aquel año. Eso no pasó y, en abril de 2018, tuvo que desdecirse a sí mismo. Otra vez. «No, winter is not coming... not in 2018, at least». Y GRRRRR Martin no proporcionó una nueva fecha de entrega.

En 2019, probablemente muy cabreado consigo mismo (comparto esa experiencia de pelearte con un libro muy largo que se resiste a que lo acabes, y me cabreé conmigo mismo), GRRRRR compartió su plan de permitir que lo encerrasen en una cabaña con vistas a un lago de ácido sulfúrico si no tenía Vientos de inverno para la Convención Mundial de Ciencia Ficción, que se celebró en Nueva Zelanda en julio de 2020. «[...] if I don’t have THE WINDS OF WINTER in hand when I arrive in New Zealand for worldcon, you have here my formal written permission to imprison me in a small cabin on White Island, overlooking that lake of sulfuric acid, until I’m done. Just so long as the acrid fumes do not screw up my old DOS word processor, I’ll be fine». La octava, y última, y abominable temporada de Juego de tronos concluyó como tenía que concluir desde que los showrunners se quedaron sin libros que adaptar: con una CAGADA ESPECTACULAR. 2020 llegó y se fue. Y no hubo Vientos de invierno. Bocazas. Que eres un bocazas y punto, Gordo Cabrón.

En 2022 volvimos a tener noticias sobre Vientos de invierno, y no puedo decir que fuesen buenas. GRRRRR Martin afirmó que tenía como 1 200 páginas de Vientos de invierno... y que le faltaban al menos otras 400 para cerrar la novela. Admitió que este puto penúltimo volumen le estaba costando más de lo esperado (¡nos ha jodido! ¿En serio? ¡Ni cuenta nos habíamos dado!), tal vez, en parte, debido a que Vientos de invierno era sólo uno de los mil proyectos y trabajos que manejaba al mismo tiempo.

En 2023, GRRRRR Martin volvió a admitir que no estaba progresando al ritmo que le gustaría a sus lectores , y que seguía haciendo malabares con ocho motosierras encendidas a la vez: la serie de La casa del dragón, un segundo libro sobre los Targaryen (que retomaría la crónica histórica de la dinastía después de Fuego y sangre), otra novela de Dunk y Egg, más libros de la serie Wild Cards, una película protagonizada por la seráfica Milla Jovovich y Dave Bautista, y dirigida por Paul W.S. Anderson, película que te acabas de enterar que existe; una serie para AMC, Dark Winds, basada en la serie de novelas Leaphorn & Chee escrita por Tony Hillerman, cortometrajes, pollas en vinagre y una cantidad obscena de spin-offs de Juego de tronos que se fueron cayendo uno tras otro (una serie centrada en el personaje de Jon Soso, una serie protagonizada por Corlys Velaryon, una serie que contaría el viaje de la princesa Nymeria a Dorne...).

Y... eso es básicamente todo.

Con este contexto, no te extrañará, oh conspicuo lector, que algunos hayamos desesperado ya de ver jamás finalizada Canción de fuego y hielo. Al menos, por parte de GRRRRR Martin. No descartamos que, el día que al Gordo Cabrón le de el apechusque (algo que en absoluto le deseamos, al pobre bastardo, pero lo cierto es que ya tiene 76 tacos, sobrepeso y, en alguna parte, leí que sufría diabetes, pero no encuentro ahora información al respecto) sin haber rematado su obra magna, sus herederos se busquen un Brandon Sanderson para acabar la faena.

En los últimos tiempos, casi lo único que hemos sabido de GRRRRR Martin es que está cabreadísimo con el fandom de Star Wars. Y con el de Indiana Jones. Y con el de Marvel. Y con el de The Witcher. Y con el de Dr. Who. Y, básicamente, con todos los fans que se llevan las manos a la cabeza cuando ven cómo los grandes grupos audiovisuales, en nombre de la inclusión, el vaginismo y la negritud, se están cargando las historias, los universos y los personajes que amaron de niños. Según Martin, exigir que los escritores y productores respeten el material que adaptan, te convierte automáticamente en un fan tóxico.

En fin, todo el mundo tiene derecho a ser gilipollas al menos una vez a la semana. Nada que comentar al respecto.

Es decir, los paratroopers no tendríamos nada que comentar, y no estaríamos escribiendo esta entrada de la bitácora, de no haber publicado el escritor Devon Eriksen, en su cuenta de Twitter, una reflexión llena de vitriolo hacia el Gordo Cabrón, reflexión que es una replica a la nueva excusa de GRRRR Martin para no haber acabado aún Vientos de invierno y que nos ha dado que pensar. No diremos que la de Eriksen, autor de ciencia-ficción dura a través de la novela Theft of Fire, sea la única ni la más fundamentada explicación del retraso ya decano de Vientos de invierno, pero introduce algunas ideas interesantes. Y, como nos parece que ese tuit puede ser útil en el debate entre los cada vez más desalentados fans de Canción de fuego y hielo, y el debate civilizado, libre e informado siempre es positivo para la humanidad, lo reproducimos aquí. Y así también nos ahorramos currarnos la segunda parte de esta entrada.

(Por favor, no perdamos de vista la posibilidad de que tal vez Devon Eriksen está siendo calculadamente hostil como estrategia de promoción de su propia obra escrita. En las Redes Sociales, la integridad y la honestidad suelen ser más falsas que las tetas de una colombiana).
No sabemos si es colombiana. Sabemos que son tetas.

Allá va.
Traducido, para los que se embarran con el inglés. Las negritas son nuestras:


«He aquí lo que Canción de hielo y fuego realmente quiere ser, y el motivo por el cual George no puede terminarla.

»En realidad, no se supone en absoluto que
Canción de hielo y fuego sea oscura, maquiavélica, desesperanzada o una subversión de Tolkien.

»Se supone que debe comenzar así.

»Los detalles pueden ser complejos, pero la fórmula es simple. Versión de baja fantasía de las Islas Británicas, destrozadas por una maquiavélica lucha de poder de multipartidista, vagamente basada en la Guerra de las Dos Rosas.

»Las cosas están mal debido a la lucha de poder maquiavélica.

»En segundo plano, sutiles indicios de una amenaza externa, mágica y de otro mundo. Las facciones en guerra se burlan de ella y la ignoran al principio. Entran los tropos de alta fantasía; el héroe profetizado emerge para unir a las facciones moralmente ambiguas en una inequívocamente buena fuerza pro-civilización para enfrentar y derrotar la inequívocamente malvada amenaza a toda la vida.

»Transición total, al final, a alta fantasía épica tolkieniana, representada directamente en vez de subvertida.

»El heroísmo triunfante, la humanidad triunfante, el reino unificado en paz y prosperidad.

»Títulos de crédito».



«Si la historia se completara así, completada como quiere ser completada, como anhela ser completada, cada momento oscuro, descarnado y maquiavélico estaría plenamente justificado.

»Cada capítulo y escena llenos de matones y villanos y ningún héroe en absoluto estaría plenamente justificado.

»Porque solo servirían para enfatizar la rareza de los héroes y la necesidad de ellos.

»Porque harían que la llegada de un verdadero héroe fuera mucho más satisfactoria cuando, tarde pero no demasiado tarde, llegara.


»[ASOIAF: A Song of Ice and Fire] Canción de hielo y fuego no quiere ser en absoluto una subversión de Tolkien. Quiere ser un camino de huida de la oscuridad y hacia la luz. Quiere ser un estudio sobre cómo Tolkien es profundamente relevante, incluso para un mundo descarnado y moralmente gris.

»Esto es lo que George sabe que debe ser.

»Pero George no puede escribirlo.

»¿Por qué?

»Porque es socialista. Y un
boomer».


«El núcleo motivacional del socialismo es la envidia, y su regla subyacente es "no serás mejor que yo".

»El único principio rector de los
baby boomers es "todo lo que me haga sentir placer ahora es bueno, y todo lo que me haga sentir mal ahora es malo".

»Toma todo esto en conjunto, y obtendrás a alguien que tiene un verdadero problema con los héroes. Los héroes son, por definición, los mejores de nosotros, al menos en alguna dimensión, y si tu motivación subyacente es la envidia, estar al lado de uno te hará sentir mal.

»Esto significa que los socialistas, los
baby boomers y los baby boomers socialistas, acostumbran a no querer creer en héroes y en el heroísmo.

»Quieren convencerse a sí mismos de que todo lo que parece bueno es secretamente malo, en realidad, y que cualquiera que los haga sentir o parecer malos es obviamente malvado por lo que sea.

»Así que cuando ven a un héroe, tienden a llamarlo fascista.

»(Por supuesto, cuando ven a un fascista, también lo llaman fascista, pero eso es solo una coincidencia, porque llaman fascista a cualquier cosa... a unos transeúntes cualquiera, a los edificios, a las rocas, a los árboles, a las ardillas, a cualquier cosa).


»Porque quieren sentirse moralmente superiores a él.

»La única forma en que pueden admitir que alguien tiene una brújula moral es si pueden sentirse superiores a él de alguna otra manera, generalmente retratándolos como ingenuos y, por lo tanto, condenados al fracaso porque no están capacitados por el cinismo y el egoísmo para seguir el camino más eficiente hacia... lo que sea».



«Así que si el viejo George cree que todo aquel que parece bueno es en realidad, secretamente, un malvado o abiertamente un estúpido, entonces escribir un personaje con impulsos heroicos va a ser difícil, y escribir sobre cómo triunfan... imposible.

»Por eso George puede escribir personajes con motivos nobles (Jon Snow, Eddard Stark, etc.), pero sigue haciéndolos fracasar.

»Verás, en el mundo de George, el heroísmo debe ser una farsa o una debilidad, porque entonces el propio mal carácter de George será sabiduría e iluminación, en lugar de simple ausencia de virtud moral.

»Si los héroes son todos unos fraudes o unos tontos, entonces George está siendo inteligente, porque ha visto a través de todo el asunto del heroísmo.

»Si los héroes son reales, y a veces triunfan, y hacen que el mundo sea mejor para todos, entonces George es simplemente un viejo gordo, holgazán y cínico que no quiere terminar su arte por integridad o por el arte, porque solo quería dinero, y ahora tiene más del que sabe en qué gastarse».



«Para finalizar la historia, George necesitaría despertar a la virtud.

»En primer lugar tendría que desarrollar un sentido de integridad, un deseo de cumplir sus promesas, incluso aunque nadie puede o quiere castigarlo por no hacerlo.

»Luego tendría que desarrollar un sentido de humildad, porque, para escribir sobre una persona mejor que él, tendría que admitir ante sí mismo que existe tal cosa, que la gente puede ser mejor, y que intentar mejorar es una digna meta, no tan solo el acto de caer víctima de una estafa pensada para controlarte.

»Cuanto más tiempo pasa alguien sin admitir sus faltas, más difícil le resulta admitirlas, porque habrá invertido más profundamente en ellas.

»Y esto significa que
[GRRRR Martin] también tendría que desarrollar el coraje de admitir ante sí mismo que es, de hecho, un viejo cobarde, cínico, holgazán y gordo, y que Tolkien, a quien envidia y desprecia, fue desde siempre mucho mejor hombre».

Y si te preguntas qué nueva excusa del Gordo Cabrón para no haber acabado Vientos de invierno le ha inflado tanto los cojones, ahí va:

GRRRR Martin no ha podido acabar Vientos de invierno en 2024 porque Ucrania, free Palestine y fascismo.

En serio.


Y con esto ya hemos resuelto la entrada de la quincena.

Ahora es tu turno, amado lector, para contribuir al debate.

Si quieres. Que si no, ya te digo que tampoco es el fin del mundo.

sábado, 6 de julio de 2024

Necesitas un poco más de katsugen en tu dieta (II)

En una entrada anterior atendimos tu expreso deseo, oh, tirano lector, ¡cómo te malcriamos!, y te recomendamos cinco títulos de manga con historias de amor adolescente entre personajes que, a priori, estaban condenados a no entenderse jamás. Vamos, la misma temática que el manga My Dress-Up Darling, que seguimos sin entender por qué todavía no estás leyendo, ¡cojonazos! ¡Que eres un cojonazos!

De nada.

Tu ración de katsugen para hoy.

Hoy queremos hacer algunos añadidos a esa lista.

Porque sí.

Porque no hemos agotado el repositorio de manga romántico adolescente con elementos de comedia (aunque ya nos dijiste, amado lector imaginario, que comenzaban a interesarte otros géneros de manga).

Porque nos resuelve la entrada de la bitácora.

Porque nos da una excusa para seguir poniendo GIFs de japonesas haciendo golferías con la excusa, falaz, de no explicarnos nuestra fascinación por ellas.

Ahí va el lote:


Lv2からチートだった元勇者候補のまったり異世界ライフ / Lv2 kara Chīto datta Moto Yūsha Kōho no Mattari Isekai Raifu / Relajándome en otro mundo con súper poderes de nivel 2 para hacer trampas, de Miya Kinojo, empezó en 2016 como serie de novelas digitales en la página web de autoedición Shōsetsuka ni Narō (sí, ellos otra vez; la misma página donde empezó su andadura Tokidoki Bosotto Roshiago de Dereru Tonari no Arya-san, que te recomendamos en la anterior entrada), pasó en seguida al papel de la mano del sello editorial Overlap, escrita por el mismo Kinojo e ilustrada por Katagiri (nombre artístico o señor sin apellido, aparentemente). Y tuvo suficiente éxito para ser vertida en 2019 al manga, bajo la firma de Akine Itomachi, serie de la cual se han editado ya 10 volúmenes, y que, era casi inevitable, ha sido trasladada también a un serial de anime simplemente adorable que cerró su primera temporada de emisiones en este mismo mes de junio de 2024.

La historia de Relajándome en otro mundo... es, como su propio nombre indica, un isekai (ya sabes, o tal vez no, millennial de mierda: Fushigi Yûgi, El-Hazard, Tenkū no Escaflowne, Magic Knight Rayearth...), así que, si no te gusta este género (espectacularmente prolífico en la última década y pico), deja ya de joder y pasa al siguiente título de nuestra lista. Pero ya te digo que te vas a perder una serie divertidísima.
(O, mejor aún, si no te deja el isekai deja de leer, ¡gentuza! Porque, si no te gusta el isekai, no te gusta Sen to Chihiro no Kamikakushi, y eso significa que  no mereces respirar el mismo aire que yo. ¡Basura! ¡Funcionario! ¡Ministro!).

Banaza, el bondadoso y tolerante protagonista de Relajándome en otro mundo... es invocado por los magos del reino de Klyrode como candidato a héroe que deberá guiarlos hacia la victoria en su guerra contra los ejércitos de El Oscuro, pero los magos que lo han invocado descubren que no tiene ningún poder ni habilidad de consideración. Además, justo después de llegar Banaza a Klyrode, un segundo héroe, el Héroe Rubio, con unas estadísticas del cagarse, hace su aparición en la sala de invocaciones. Y la gente se emociona tanto con él que olvidan devolver a Banaza a su mundo hasta que el portal ya se ha cerrado, así que al pobre Banaza lo destierran a un bosque (que, incidentalmente, está en poder de los ejércitos del Oscuro) y hacen un esfuerzo por olvidarse de que existe, y de la pasta que se han gastado en traerlo desde su mundo. Allí, ya solo, Banaza mata un slime (una especie de gelatina inteligente, típico monstruo de bestiario de Dragones y Mazmorras) que, jum, jum, ha atraído los hechizos ocultos de «atraer monstruos» que le han puesto en el castillo del rey de Klyrode para que un bicho se coma a Banaza y se joda, por no ser el héroe que todos necesitaban, y, cuando mata al slime, todas sus estadísticas se disparan al infinito.

Sí, he dicho «estadísticas». Esto de incorporar, al universo de un manga de temática fantástica, características sacadas de los videojuegos de rol es, de un tiempo a esta parte, una tendencia creciente que no puedo decir que esté siempre bien utilizada. Bueno, volvemos con Banaza: de ser un mierda seca acaba de convertirse en el gigachad supremo. Es, probablemente, la criatura más poderosa de Klyrode. Ahora podría vengarse del gilipollas del rey de Klyrode, que lo ha secuestrado e intentado matarlo (un pieza, su Bajestad), y de sus lerdos magos. Pero eso no va con su carácter. Banaza era un mercader en su mundo y sólo quiere vivir en paz. Una casa. Un trabajo honrado. Amigos. Tal vez una novia. Y de la guerra entre los demonios y los humanos de Klyrode, prefiere no saber nada. Es un forastero, no conoce los motivos de ninguno de los dos bandos para estar a la gresca y no va a tomar partido. Pero, en su opinión, estaría fetén que los humanos y los monstruos aprendiesen a convivir sin hacerse la puñeta los unos a los otros.

Lo que no quiere decir que no acabe teniendo que usar sus poderes semidivinos. Más de una vez, y a desgana, pero tiene que usarlos. Sobre todo porque el Héroe Rubio de estadísticas impresionantes es un miserable cobardica, corrupto y engreído, incapaz de ganar una mísera discusión sobre fútbol, no te digo ya una batalla, y que le hace unos rotos al ejército de Klyrode que ríete tú de una novia latina.
(También me llama la atención el recurso constate, en las historias de muchos manga y anime que he leído últimamente, al tropo del «mierdecilla sin habilidades al que todos putean porque es una miserable nulidad en todos los aspectos, pero que acaba consiguiendo poderes casi absolutos, a veces de chiripa, otras a base de pura disciplina y fuerza de voluntad, y convirtiéndose en LA REHOSTIA en vinagre». Tema repetido en otros manga como Isekai De Cheat Skill Wo Te Ni Shita Ore Wa, Genjitsu Sekai Wo Mo Musou Suru ~Level Up Wa Jinsei Wo Kaeta, Hazure Waku no [Joutai Ijou Skill] de Saikyou ni Natta Ore ga Subete wo Juurin Suru made o Solo Leveling. Supongo que es la sobrecompensación típica del nerd gordo, virgen y con ansiedad social. Y lo digo con conocimiento de causa).

El componente rom-com de Lv2 kara Chīto datta Moto Yūsha Kōho no Mattari Isekai Raifu es introducido por Fenrys (Rys, para los amigos) que, a pesar de su nombre, no es el lobo gigantesco, hijo de Loki, que devorará el sol cuando llegue el Ragnarok, sino una diablesa del ejército del Oscuro, hermana de uno de sus más poderosos generales. Banaza la derrota en combate y Rys se somete a él, respetando la tradición de su pueblo de doblegarse ante el más fuerte. Muy lejos de aprovecharse de la pobre Rys, Banaza la acoge como compañera de aventuras y le ofrece respeto, consideración y cariño. Y Rys acaba enamorada hasta las trancas de Banaza, y comienza a llamarle «ダンナ様», «Danna-sama» (literalmente «querido esposo»). Y empieza a intentar aparearse con él (¿qué pasa? Es medio loba. No vas a pedirle la misma contención secsuaaaaarl que a una persona promedio). Y el hecho de que, por la dulzura de su ánimo, carácter servicial e insobornable sentido de la hospitalidad, Banaza atraiga a su lado a un chorro incontenible de macizas, altera la presión arterial de Rys, que es celosa y un pelín territorial y se pregunta cómo carajos va a tener momentos de calidad con su cariñito mientras siga rodeado por la amazona rubia, y un poco lerda, Balirossa, el chicote musculado Blossom, la timorata maga Belano YO-NO-LE-HE-PUESTO-NOMBRE-BORRA-ESA-CARA-DE-GILIPOLLAS-PROFUNDO, la arquera Byleri o el/la andrógino/a genio Hiya (tetas tiene, pero no sabemos si los gitanales se le meten para dentro o le salen para fuera, aunque l@ amamos igual), o sea requerido por la prudente y sensata princesa de Klyrode (reina, después de derrocar al bulto inútil de su padre), que parece que también le empieza a hacer tilín.

El mensaje de comprensión, tolerancia, convivencia y perdón de Lv2 kara Chīto datta Moto Yūsha Kōho no Mattari Isekai Raifu (hasta al abdicado Señor Oscuro Gholl y a la nekomimi Uliminas, la jefa de su servicio secreto, acaba hospedando Banaza en su casa, con la única condición de que no lastime a los otros residentes ni a ningún humano) debería ser suficiente para que te lances a leer... bueno... Lv2 kara Chīto... etcétera, a menos que seas un mojón reseco, muerto por dentro. Y, si no lo haces por el precioso dibujo y por los valores que transmite, hazlo por los juajuas.

転生コロシアム~最弱スキルで最強の女たちを攻略して奴隷ハーレム作ります~ / Saijaku Skill de Saikyo no Onna-tachi o Koryaku Shite Dorei Harem Tsukurimasu / literalmente «Coliseo de la reencarnación: Crea un harén de esclavas conquistando a las mujeres más fuertes con tus habilidades más débiles», frecuentemente resumido en Reincarnation Colosseum, de Harawata Saizou y Zunta, es otro isekai; éste con un giro hentai no por inesperado menos agradecido, aunque por momentos un poco turbio. Una vez más nos encontramos con el tropo del héroe «mierdecilla sin habilidades al que todos putean porque es una miserable nulidad en todos los aspectos pero que acaba consiguiendo poderes casi absolutos, a veces de chiripa, otras a base de pura disciplina y fuerza de voluntad, y convirtiéndose en LA REHOSTIA en vinagre, perpetuado por títulos como Akademi peulleieoleul jug-yeossda ó Ore dake fuguu Skill no isekai shoukan hangyakuki - Saijaku Skill 'Kyuushuu' ga subete o nomikomu made». El protagonista de Reincarnation Colosseum es Koji Mikagami, un estudiante de instituto con notas promedio y casi nulas habilidades atléticas pero que es un fiera de los videojuegos: jamás ha perdido a uno. Como Banaza, de Lv2 kara Chīto datta..., Mikagami es invocado a un mundo de fantasía con magia y esas mierdas. Aparece en el reino de Bumbledol, en guerra contra el reino de Dumbledol (no, no se han matado mucho con los nombrecitos), y donde, desesperados, han empezado a «importar» campeones de otros mundos para ver si consiguen darle la vuelta al conflicto.

Nada más llegar a Bumbledol, a Mikagami lo examinan para descubrir qué habilidades ha adquirido en el tránsito que puedan ser útiles para la guerra y... resulta que no tiene ninguna. Y su «bendición de la diosa» (una especie de «habilidad permanente» aleatoria que se obtiene al ser invocado) es la considerada más baja de todas: «copia», que le permite copiar las habilidades que vea usar un adversario, aunque con una calidad inferior, obviamente, ya que las usará por primera vez. Con un cabreo colosal (no pun intended), la teta sacerdotisa... la suma sacerdoteta... Zayd lo destina al coliseo, donde peleará contra otros gladiadores para diversión de la plebe.
Esta señora. La muy pedazo de cabrona.

PERO...

Esta arena de gladiadores tiene sus propias reglas. El perdedor de un duelo se convierte inmediatamente en esclavo del vencedor.

Que tendrá hijos con él.

Que sí.

El perdedor se convierte en un esclavo seeeeeeecsuaaaaaar.

Si el perdedor es un hombre, se le hace un yuyu macumba sandunguero para convertirlo en mujer. Y si el ganador es otra mujer que ha derrotado a otra mujer, a la triunfadora se le hace un vudú pachamámico tiranosáurico para que le crezca vergajo. Y, al propósito de asegurarse de que hay guarrerida española, la caidita de Roma, el sarto der tigre, a los dos les dan a beber un potente afroasiático... afrocítrico... un CALIENTABURRAS, que hace efecto más rápido en las mujeres que en los hombres, para que, acabado el duelo, se pongan a chingar como gorrinos a la voz de ya.

Te advertimos que Reincarnation... tenía giro hentai.

También tiene tetas. Muchas tetas. Generalmente grandes. Y por pares.
¡Ups! ¡Perdón! Imagen equivocada.

Ah, no. No importa si mueres. Te resucitan con una alquimia holística abracadábrica y ve preparándote para ser el onahole del vencedor.
¡Ésta! ¡Esta es la buena!

El primer adversario de Mikagami es Mary Tortura. Una sádica hija de puta especializada en «limpiar la basura», uséase esmochar invocados lúsers como Mikagami. Es una guerrera sañuda, con una técnica de esgrima insuperable y la habilidad de matar con un único corte de su espada.

Así que nuestro protagonista, a priori, está jodido.

Pero...

...Koji se enfrenta al desafío de la supervivencia en Bumbledol como si el coliseo fuese un videojuego más de los muchos que se ha pasado con la punta del cipote en su mundo de origen. Reúne toda la información que puede sobre los poderes y la psicología de su adversaria y sobre las reglas del Coliseo, y elabora una estrategia. Y la aplica a su duelo contra Mary T
ortura como si a un DLC del Elden Ring.
Buena construcción de personaje, por cierto.

Y gana. Contra todo pronóstico y esperanza, Koji gana el combate. Y se lleva a su adversaria vencida, y ahora esclava secsuaaaaaaaaaar, a las habitaciones de reproducción, y se beben el frontispicio, y se lo monta con ella como un pistón desbocado. Y la pobre Mary Tortura, que, pese a tener un cuerpo que es puro pecado, es una solterona que se había resignado ya a vestir santos, se recontraENCOÑA viva de este lúser reciclado en macho alfa rompechochos, que no sólo la ha derrotado en la arena del coliseo volviendo contra ella sus propios poderes (recordemos que Koji puede copiar los poderes de sus adversarios, aunque su copia es como un Louis Vuitton de seis euros con cincuenta) y la ha humillado delante del público que presenciaba el combate, sino que le ha dado como un testigo de Jehová a un picaporte durante TRES días de lubricidad y concupiscencia, reduciéndola a un sudoroso y trémulo sumidero de orgasmos.

Sí, claro. Técnicamente, lo que ha sucedido entre esos dos es una violación y no hay más que hablar. Pero esto es un manga. Un manga quizá pelín machista, te lo concedemos, amado lector tan sensibilizado con los derechos de las mujeres, pero manga a fin y al cabo, y la fantasía del harén es común a muchas historias del cómic erótico japonés (y a muchas mujeres presuntamente emancipadas del heteropatriarcado cisgénero opresor). ¿Que se conoce que los nipones son todos unos guarrillos? Le predicas a un converso. Mikagami se aprovecha de una drogada Mary Tortura, pero éso es, paradójicamente, lo que ella necesitaba para enchocharse PERDIDA de un hombre: que la sometieran, la humillasen y la hiciesen sentir vulnerable. A ella, que es una guerrera feroz y despiadada. En fin. Las mujeres son complicadas, y los personajes femeninos de manga son MUY mujeres. No le des más vueltas, que Mary no tarda TRES capítulos desde su derrota en beberse ella misma de un trago el zumo de calentura vaginaarrrl y lanzarse sobre Koji como una marrana en celo, sin consideración alguna a su integridad fálica.
Aplicando sus habilidades de gamer, Koji derrota uno tras otro a todos sus rivales. A Marl Barrock, por ejemplo, una pedazo de bestia crossfitera, más dura que la jeta de un concejal de Urbanismo y peor que la carne del pescuezo; un monstruo que, cuando se trajina a sus esclavas, las descoyunta y les rompe brazos y piernas, una adversaria a la que Mikagami no puede derrotar en buena lid por mucho que copie sus habilidades marciales; a ese leviatán machorro y bronceado consigue atraerla lo suficientemente para escupirle en la boca un buche de afrodisíaco. Y, como la poción les hace efecto antes a las mujeres que a los hombres, a partir de ese momento Koji sólo tiene que aguantar todas las hostias que le lluevan y esperar a que Marl, de puro cachonda, no pueda seguir luchando. Y en ese momento...

Y ahora, básicamente, Koji tiene una esclava a la que ha programado para correrse viva cuando le da de cachetes en su musculado culete.

Sí, ya sé que, hablando desde un punto de vista estrictamente ético, esto que te estamos describiendo es simplemente horrible. Pero, joder, si no pierdes de vista que Koji está embarcado en una lucha por su propia supervivencia y sometiendo a un monstruo torturador, o tienes la suficiente madurez intelectual y emocional para comprender que todo pertenece a una obra de ficción (escrita por un pajero, te lo concedemos), con Reincarnation Colosseum te echas unos juajuas que te rompen el orto. Y te lees los siguientes capítulos (que se publican con una morosidad insoportable), ansioso por descubrir a qué nuevos adversarios tendrá que enfrentarse el incómodo antihéroe de esta historia, y qué nuevas tácticas empleará para vencer.

Reincarnation Colosseum no es un manga que vaya a inspirar en ti sentimientos cristianos, sugerirte debates intelectuales de altura ni promover modelos de comportamiento socialmente aceptables (¡si hasta uno de los adversarios de Koji es una Loli, que para mí es de línea roja y llamada a La Meretérica!). Pero entretiene, tiene la justa cantidad de suspense y, encima, da risa.
Y casi para paja.

Y, si no te apetece reírte, léete
Reincarnation Colosseum por las tetas, que siempre son un buen motivo.
Tremendas PETACAS se gasta la Mary Tortura.

«Oye, no me malinterpretes, pero esto del harén como que me ha despertado la curiosidad. ¿Tienes algún otro título de manga sobre el tema?»

Lo que tú eres es un puto cerdo y no se hable más. Estás a dos gallardas con los catálogos del Venca de tu madre de que te contraten en Tele 5.

ピーター・グリルと賢者の時間 / Peter Grill To Kenja No Jikan / Peter Grill y el tiempo filosofal (¿¿¿¿????), de Hiyama Daisuke, es otro HILARANTE ejemplo de manga adulto de fantasía con toques de gorrinería y mucho elemento harén.
«¡Ole ole! O sea... ara ara!»

Peter Grill tiene un sólo objetivo en la vida: casarse con el amor de su vida, Luvelia Sanctos, la atolondrada hija del jefe de la Cofradía de Aventureros, Albatross Sanctos (que, por decirlo con suavidad, aparte de ser un padre posesivo y estar como una puta berza, tiene una relación enfermiza con su hija que roza el incesto platónico). Es por ello que Peter entrenó como una puta bestia sus competencias marciales y participó en el torneo para determinar quién era el guerrero más poderoso del mundo. Y lo ganó. Y ahora, armado con ese marchamo y gloria marciales, espera al fin obtener la aprobación del padre de Luvelia para comprometerse con ella.

PERO...

...desde el momento en que Peter gana el título de «guerrero más fuerte del mundo», se convierte en el objeto de deseo de docenas de hembras de todas las especies humanoides del continente. Furias uterinas que desean preñarse de él para tener una descendencia poderosa: las hermanas Alpacas, Lisa y Mimi, dos ogresas más calientes que la pipa de un hippy; las elfas Vegan y Frutalia Eldriel,
también hermanas, la bellísima (y siniestra) orca Piglette Pancetta (ríete lo que te de la gana, pero, dado que tiene orejas de cerdita, el nombre no podría ser más acertado), Gobuko Nggiell, una sexy hobgoblinesa (con un six-pack del carajo) a la que se da la circunstancia que Peter y su hermana Lucy criaron desde bebé, la ingeniera enana Mithlim Netherlant... y la lista de mozas en celo no para de crecer y crecer y crecer y crecer.
Gobuko y su tableta de chocolate.

Y no aceptan un «no» por respuesta, las muy hijas de puta.

Y, encima, a pesar de toda su disciplina, Peter tiene una fuerza de voluntad extraordinariamente baja a la hora de resistirse a los avances eróticos de todas esas hembras fértiles.

Peter Grill se tiene que enfrentar, capítulo tras capítulo, al problema de satisfacer a su creciente gineceo de guarrillas, poner paz entre ellas cuando reivindican privilegios sobre su esperma, mantener en la inopia a su candorosa novia Luvelia (¡que cree que los niños se hacen rezando y te los trae una cigüeña!), luchar contra sus remordimientos cada vez que se vacía hasta la liofilización testicular en los voraces úteros de todas las hembras con las que, lo quiera o no, le está poniendo las perchas a su chica; sobrevivir a los peligros de un mundo lleno de dragones, trolls y otra bichería, salir con Luvelia (e impedir que su harén de ninfómanas desatadas sabotee sus citas con exigencias de fornicio), resolver las misiones que le encomienda la cofradía de aventureros, escapar a la cólera castradora de su hermana Lucy, resentida contra los puteros después de que su padre abandonase a la madre de ambos para irse a por tabaco (Lucy le dio caza, le cortó el pito y lo picó para hamburguesas), conseguir que su suegro no se entere de su promiscuidad sobrevenida y desarmar todas las trampas que el muy hijo de Satanás de Albatross le pone para hacer fracasar ese compromiso con su hija, que jamás ha aprobado.

Y todo eso, insistimos, entre polvo orgiástico y polvo orgiástico.
¡Nos da una pena, el pobre!

Peter Grill To Kenja No Jikan es ESCACHARRANTE. Joder, las estrategias, a cada una más retorcida, que las guarrillas de Peter se marcan para conseguir una eyaculación exclusiva más que sus rivales, las situaciones de pura comedia de enredo, la siempre inane resistencia de Peter a las exigencias chumineras de sus «novias», ¡el CALENDARIO DE FORNICACIONES que ellas se curran, cuando empiezan a ser demasiadas, y que por supuesto ninguna respeta!, convierten la lectura de este manga en una carcajada continua. Y nunca hay que menospreciar el poder salutífero de la risa.

De Peter Grill To Kenja No Jikan hay anime. Hasta el momento, dos temporadas. Si leer te da como cosica, te ves la serie y disfrutas de esta historia alocada y picantuela.

Marranillo.
Sí. Nos gustan Gobuko y sus abdominales como magdalenas. ¿Qué pasa?

異世界で配信活動をしたら大量のヤンデレ信者を生み出してしまった件 / Isekai de Haishin Katsudou wo Shitara Tairyou no Yandere Shinja wo Umidashite Shimatta Ken / Algo así como «Creé una gran cantidad de seguidoras yandere cuando hice streaming en otro mundo» (sí, ¡otro isekai!, ¿qué pasa? ¿Lo pintas o la emprendemos a hostias?), de Tsuku Iyomine y Myon, me ha llamado la atención en esta categoría de manga sobre (no necesariamente) pendejos que ponen burras a rehatas de señoritas núbiles.

Isekai de Haishin Katsudou... etcétera es, también, muy divertido y, también, un fantástico de temática harén. Aunque no tiene fornicio (al menos de momento), y el dibujo es promedio (traducción: es correcto sin resultar impresionante), pero el planteamiento del argumento, y su influencia en el desarrollo de la historia, es lo que me ha fascinado. En este manga de Iyomine y Myon nos encontramos a Kanata, alumno de la academia real de Sistol, en el reino de Rogias, Ataraxia, un mundo de fantasía con cofradías de aventureros, magia, demonios y cosas así.

Lo que distingue a Kanata de sus compañeros es, aparte de que en la reencarnación ha adquirido poderes semidivinos (vuelve a leerte nuestra breve reflexión de hace unos cuantos párrafos) que se esfuerza por ocultar, por aquello de no destacar; la diferencia, decimos, que distingue a Kanata es que él se ha reencarnado desde otro mundo. Concretamente del nuestro o de uno muy parecido al nuestro. Un mundo en el que la tecnología y la sociedad están más avanzadas que en Ataraxia (y no existía magia). Y Kanata conserva todos sus recuerdos. Recuerda Internet. Recuerda el streaming, algo que en Ataraxia no se conoce. Y, ganoso de currarse un hobby, chapucea con sus poderes una estación de trabajo (la mezcla de magia y ambientación decimonónica con elementos futuristas me resulta un poco chocante) para convertirla en algo parecido a un PC, currarse algo que recuerda a una página web y empezar a retransmitir.

Kanata no es un streamer más. Es EL STREAMER. El único. Ha inventado el medio en Ataraxia y, encima, su estilo de retransmisión es brutalmente honesto y su voz arrecha a las hembras. Al capitán de un equipo de aventureros, que le escribe para contarle que ha rechazado a un mago con capacidad de detectar enemigos y reparar armas, lo llama estúpido por poner en peligro a su equipo y rechazar las habilidades del aspirante, que incrementarían sus probabilidades de supervivencia durante las misiones. «No me importa si eres un dios o un rey. Ahí va un aviso: Si no tienes verdadero criterio, renuncia ahora mismo. ¿O prefieres esperar a que todo el mundo haya muerto?». Al hijo de una familia de clase alta que está comprometido, pero prefiere casarse con una hermosa estudiante de intercambio a la que ha conocido, le desea la muerte y que su prometida se acabe casando con él (con Streamer). «¿Es que no has pensando en tu familia? Éste no es un asunto que se pueda tomar a la ligera. Gánate la confianza de tu novia y no escojas a la gente basándote sólo en su aspecto».

Pero, en sus podcasts, Kanata no sólo pone a caldo a sus oyentes más repipis, también escucha los problemas de sus oyentes, les ofrece consuelo y consejo en la medida de sus posibilidades, y los conquista con su carisma, honestidad y sinceridad naturales.

Y... algunas de sus seguidoras se ponen como fieras en celo oyendo sus voz e interactuando con él.

La reacción en cadena de hembras humedecidas y fanatizadas que, inocentemente, Kanata inicia, da lugar a un TSUNAMI de situaciones hilarantes a cual más bizarra. En fin, yandere podría traducirse como «loco de amor» o «demente por amor», así que no te sorprenderá que algunas de las oyentes de Kanata, amado lector, se calienten como burras con sus streams: la princesa María Atarasishu (compañera de clase de Kanata que ignora completamente que su camarada de academia es el DIOS STREAMER que consigue que, como a Dido, le hierva la médula de los huesos), la reina de los demonios, Lady Shrouza, que se EMPOTORRA VIVA de Kanata cuando él llama a poner fin a la guerra entre humanos y demonios y clama por el inicio de conversaciones de paz entre ambos bandos; la santa Alfana, que santa sí, pero la voz de Kanata reverbera en su útero como en una cámara de ecos en la que alguien estuviese reproduciendo un disco de Barry White. La asesina Cuervo, contratada para matar a Streamer, considerado por algunos prebostes de Ataraxia como una amenaza para el statu quo, y que ELIMINA A SU CLIENTE por osar poner precio a la cabeza de su amado Streamer/Kanata. Kanna, la prostituta pelirroja con cuerpo escultural, para quien la voz de Streamer es su único consuelo desde que defendió en una de sus retransmisiones a las rameras. Todas las mozas que se sienten solas, que se han sentido rechazadas, que no pueden mostrarse vulnerables o sensibles con la gente que las rodean, encuentran en Kanata/Streamer la voz que las absuelve por sus defectos, que les proporciona la energía para seguir adelante, que se niega a juzgarlas.

Que les calienta el chichi a temperatura de lava fundida y las lleva a éxtasis aurales.

Y todo esto sólo en los primeros siete u ocho primeros capítulos publicados. No hemos siquiera empezado a tratar las TRANSFORMACIONES que, casi accidentalmente, Kanata pone en marcha y que medran en las contradicciones y vicios de la sociedad del mundo en el que se ha reencarnado. Los planes que los poderosos de Ataraxia trazan para desenmascararle, silenciarle o desacreditarle. Los extremos a los que están dispuestas a llegar sus más desaforadas seguidoras en prueba de amor y lealtad hacia él.

¿Es que tengo que seguir vendiéndote Isekai de Haishin Katsudou wo Shitara Tairyou no Yandere Shinja wo Umidashite Shimatta Ken? ¡Corre a leértelo ya, copón!

«Hostia, esto del manga me está empezando a gustar, Sommer. ¿Tienes más títulos que recomendarme?»

Espera un momento.


O, mejor, como la entrada nos está quedando un poco larga, espera a la próxima sobre el mismo tema.